El paraíso se llama Riviera Maya

Era mi primer vuelo internacional. Estaba inquieta porque iban a ser muchas horas sentada en la misma butaca. Pero al mismo tiempo tenía unas ganas inmensas de combinar relax y actividad en un resort con todo incluido donde todo lo que necesitabas lo encontrabas en el propio hotel: posibilidad de disfrutar de las instalaciones y playas de los diferentes hoteles dentro del mismo resort, supermercados, centros comerciales, tiendas e, incluso, una discoteca.

¡Bienvenidos a Riviera Maya! 😀

Cancun Riviera Maya

El Hotel Bahia Principe me gustó muchísimo. Es lo más cerca que he estado nunca del paraíso. A pesar de que llegamos al alojamiento a primera hora de la mañana tras un largo viaje en avión, nos moríamos de curiosidad por ver las instalaciones del hotel. Así que nos pusimos a explorar los jardines, piscinas, bares, restaurantes 24 horas, playas…

No tardamos en comprobar que el calor nos pedía a gritos los cócteles de frutas que servían los camareros en primera fila de playa. También nos pareció muy curioso ver a las iguanas campando a sus anchas por todos los rincones. Esto solo ocurre en Riviera Maya 😛

Hotel Bahia Principe Riviera Maya

Con todas las cosas que queríamos ver, no había tiempo que perder. Desde el primer día organizamos un itinerario para hacer una actividad diaria.

Como no podía ser de otra forma, una de las primeras salidas fue a Chichen Itzá. Hace unos años se podía escalar la pirámide, hoy en día tienes que conformarte con verla desde abajo. Para esta visita tuvimos que madrugar mucho, ya que el guía que habíamos contratado nos recogía a las 7 de la mañana. Después entendí la importancia de madrugar, era insoportable el calor que hacía a las 11 de la mañana. Uno de los visitantes que vino en nuestro grupo tuvo que ser atendido por una ambulancia porque se mareó. Muy importante, tener siempre a mano una botella de agua.

El templo de Kukulkán, o más conocido como Chichen Itzá, tiene 50 metros de base y una altura de 30 metros. Se trata de un gigante calendario maya. Además, si os gustan los souvenirs, es el lugar perfecto ya que se llena de puestos con un montón de cosas super chulas y a muy buenos precios. Y si encima eres buen@ regateando podrás llevarte dos productos a precio de uno.

Con el calor que hace en México, nos pareció un planazo bañarnos en los cenotes. Y así fue, en nuestra estancia en Riviera Maya visitamos el Gran Cenote y el Cenote de Tulum en el que pudimos bañarnos con tortugas.

Fue una experiencia muy bonita visitar las ruinas de Cobá y poder subir hasta arriba para gozar de unas vistas espectaculares de toda la selva. Es super divertido y aunque parece que no es tan alto, mirar desde arriba da un poquito de vértigo. Para los menos atrevidos hay una cuerda a la que te puedes agarrar para subir y bajar la ruina. Merece la pena subir lo más arriba posible. 🙂

Con las aguas cristalinas y lo mucho que me gusta a mi navegar, no podía irme de allí sin surcar los mares del Caribe. Alquilamos un catamarán para ir a Isla Mujeres. Allí pude hacer snorkel en la segunda coral más grande del mundo y me sorprendió los tesoros que pude apreciar en los fondos marinos.

Isla Mujeres Riviera Maya

En este viaje me quedaron muchos sitios por ver, pero así tengo la excusa perfecta para volver. 😉

Si no quieres irte tan lejos pero quieres disfrutar de aguas cristalinas, échale un vistazo a este post sobre Ibiza, la isla bonita 🙂

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