Peregrinando por Roncesvalles

¡Hola amigos! Hoy os voy hablar de un sendero que tantos peregrinos lo han recorrido. ¿Sabéis de que ruta os hablo? Pues si… habéis acertado…De la GR 65 que recorre Francia y atraviesa el Puerto de Ibañeta para llegar a Roncesvalles. Empecé en el país del románico y encontré un sinfín de iglesia medio abiertas…. y mucho más.

Peregrinar por Navarra ha sido una experiencia. Muy buena. La gente ha resultado de lo más acogedora. Partí de San Juan de Pied de Port y continué por Vacarlos, un pueblo fronterizo situado entre los Pirineos Orientales navarros. Caminé por el alto de Ibañeta donde se disputó la Batalla de Roldán y desde lo alto divisé el Pueblo de Roncesvalles, cobijo de caminantes y peregrinos, lugar de leyendas y encuentro de culturas. La colegiata, rodeada por sólidos muros y construida al abrigo del puerto de Ibañeta, me protegió del frío otoño y me trasladó a un mundo de batallas y mitos. En la Colegiata de Roncesvalles está enterrado el Rey Sancho VII el Fuerte de Navarra.

Cuando planifiqué mi viaje reservé en los albergues ya que en Navarra el que ha reservado tiene preferencia sobre el que va a pie y con mochila. Me encontré con peregrinos en moto y en coche además de los que van en bicicleta o a pie. Hay servicios de traslado de mochilas por lo que hay gente que va a pie y no las lleva a cuestas.

Los albergues son de muchos tipos: Los hay que son como casas rurales, los hay que son grandes residencias estudiantiles, los hay parroquiales, municipales, etc., por ello es conveniente informarse antes de todos los detalles de cada uno de ellos. ¡Eso sí! No olvidéis sacaros el carnet de peregrino, vuestro salvo conducto que os facilitará encontrar alojamiento en la zona. Se paga por dormir y la variedad de precios es grande. A menudo se puede pagar solo por el desayuno o por la cena, pero otras veces hay que pagarlo junto.

El recorrido lo hice en octubre, hace frío y llueve fuerte, pero en pocas ocasiones. Por ello es conveniente salir con la primera luz de la mañana y llevar un chubasquero amplio que cubra toda la mochila.

Desde el albergue Itzandegia tomé una senda que que discurre por el bosque de Sorginaritzaga. Pasados cien metros se puede ver al otro lado de la carretera la cruz de los Peregrinos, un crucero gótico que fue trasladado a este lugar en el año 1880 por el Prior don Francisco Polite. Terminé el paseo Ipetea, punto para salir a la N-135 y entrar en Auritz/Burguete.

Continué por una pista, llena de naves y extensas praderas, de ganado y bosques y salí a una pista asfaltada desde la que ya aprecié los tejados de estilo pirineo francés de Espinal, primer pueblo del valle de Erro. Me hospedé en la vieja hospedería del pueblo. Curando las ampollas de mis pies rememoré el intenso día vivido tras recorrer 18km.

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